A la memoria de mi abuela
I
Pienso en ti en la noche más larga
Metida hasta el fondo de mi cama
quisiera estar contigo pero estoy a la distancia más prudente
cobardemente escondida tras las sábanas
Es el momento en que entras
desnuda y llagada en esta noche que abrirá tu piel
No quiero dormir
Quiero dormir
Me duermo pensando en lo lejos que estás ahora
II
Desapareces detrás de una cortina sorda
En la cima de una rampa en una habitación de mármol
yo te miro irte sin poderme lanzar a ese vacío
Sé que hablo con mis seis años y su carga de ausencias
Un sueño injusto
Detrás de la pared
bajo las redes de tu piel nadaban dormidos los peces en tus venas
Bastaba bajar del sueño y correr descalza hasta tu abrazo
porque fue siempre el refugio más tibio de la noche
éste tu cuerpo que ahora abren
(llagado, viejo, tan suave)
III
A las cuatro y media me dicen que has salido del quirófano
que duermes
que sigue latiendo tu tibia sangre
que no me has dejado sola con mis sueños que me duelen
Doy gracias a un dios en el que sólo pude creer cuando dormía escondida
[entre tu cama
Por ti lo hago
sólo en tu nombre
por tu voz que hace muchos días ya no me dice nada
Caigo otra vez dentro de un sueño que he olvidado
A la mañana habré de saber que te fuiste
IV
Quiero decirte que te extraño
reprocharte la sordera de Dios
que tu muda voz me diga que es dulce la muerte
y que no importa mi rezo sin fe o que no rece
Quiero abrazarte otra vez en un sueño
Una sola vez
Y sólo por si es verdad que me miras cada vez que te recuerdo
te lo pido
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