Esa noche escribí:
"Si tomarnos de las manos pudiera evitar el desastre.
Si fuera menos leve el aire cuando se cruza a la mitad del sueño.
La realidad aquí suspensa. El mundo con su altura.
Y es tan frágil su pie,
es tan inútil.
Volar es vivir en el sitio exacto de la intemperie,
estar a punto de caer, estarse dispersando, estar no siendo.
Si contemplar tu respiración la hiciera eterna.
Duermes.
Y siempre la posibilidad de la caída como un espeso manto
de luz o de sombras."
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